Al otro lado de la pantalla


Hoy estoy cansada. Pareciera que porque entre tú y yo media una pantalla, puedes soltarme todas las groserías que quieras sin que me afecten.

Hoy estoy cansada de peleas, de críticas, de reproches, de humillaciones.

Aquí, al otro lado de la pantalla, estoy yo,
no soy un robot, ni un algoritmo,
soy una mujer, una mamá trabajadora que habla y publica en las redes porque necesita comer.
Soy una mujer, una mamá escritora, sin sueldo fijo, sin padres, desde hace muchos años, que me puedan ayudar a pasar los baches o a cuidar a mi hija.
Soy una mujer, una mamá luchadora, que busca poder sobrevivir a una nueva crisis.
Soy una mujer, una mamá trabajadora, que intenta vender su trabajo honrado y el de su pareja, para poder ofrecerle a su hija un presente y un futuro.

Hoy estoy cansada. Pareciera que porque entre tú y yo media una pantalla, puedes soltarme todas las groserías que quieras sin que me afecten.

Hoy estoy cansada de peleas, de críticas, de reproches, de humillaciones.

Aquí, al otro lado de la pantalla, estoy yo,
no soy un robot, ni un algoritmo,
soy una persona,
al igual que tú.
Una persona que trabaja mucho,
que escribe,
que comparte reflexiones,
que siente emociones,
que alberga ilusiones,
que sufre, que ríe, que llora, 
con sus esperanza, con sus penas,
con sus preocupaciones,
que está en las redes
porque necesita comer,
pagar facturas,
alimentar a su hija.

Si deseas humillar, pelear, criticar, piensa que al otro lago de la pantalla estoy yo, u otro ser humano, personas que, al igual que tú, tenemos deseos, emociones, necesidades, familias que cuidar.

Si deseas apoyar, aportar, ayudar, hazlo desde el respeto, desde la discreción, desde la solidaridad, no desde el reproche, la humillación o la crítica destructiva.

Hoy estoy cansada, saturada, agotada.

Tantos años aportando, escribiendo, compartiendo desde el respeto y la amabilidad, para, al final, a diario, acabar recibiendo reproches, humillaciones, groserías de personas que olvidan que detrás de las pantallas hay otros seres humanos, que, al igual que ellas, albergamos deseos, emociones, necesidades y tenemos familias que cuidar.

Aquí, al otro lado de la pantalla, estoy yo,
no soy un robot, ni un algoritmo,
soy una mujer, una mamá trabajadora que habla y publica en las redes porque necesita comer.
Soy una mujer, una mamá escritora, sin sueldo fijo, sin padres, desde hace muchos años, que me puedan ayudar a pasar los baches o a cuidar a mi hija.
Soy una mujer, una mamá luchadora, que busca poder sobrevivir a una nueva crisis.
Soy una mujer, una mamá trabajadora que intenta vender su trabajo honrado y el de su pareja, para poder ofrecerle a su hija un presente y un futuro.

Elena Mayorga

© Elena Mayorga Toledano. Ilustración de la portada realizada por Rocío Araya Gutiérrez. Con la tecnología de Blogger.